
«Si buscas el camino a la independencia lo encontrarás sembrado de mujeres de sal petrificada». Así comienza esta novela de la escritora cubana Leída T. León. Obra de ficción que poco a poco va cediendo espacio, párrafo a párrafo, a la verdadera historia.
Escribir una novela en español en los Estados Unidos es un verdadero reto. Mas, entiendo yo que esta obra en realidad no es americana, quizás ni cubana, es un compendio de vidas con luces y sombras, secretos mal guardados y esfuerzo titánico por seguir adelante, por encaminar a los hijos y, ante todo, luchar para ser.
Eliza ofrece una historia o muchas historias, que pueden ser la del vecino de Echo Park, que levanta muros o del criollo panadero con imperio propio y sudor mañanero.
Cada capítulo nos trae un algo nuevo y desesperante, porque amamos a esta mujer fuerte e incólume, queremos ya que pare de sufrir y que tenga un minuto de sosiego al pie de algún recuerdo y que solo entonces la visite ese instante de paz tan merecida. Pero la escritora, aupada por la trama no nos da sosiego, nos empuja a embestir el muro gigantesco de la vida de cada uno de los personajes femeninos que, sin quererlo Eliza, la alimentan.
Del prólogo del libro
Leida T. León nació en Cuba, emigrando a los Estados Unidos como refugiada cubana en 1969. Es parte de la generación de adolescentes cubanos que abandonaron el país durante la década de los sesenta.
Durante su vida laboral ha trabajado como analista y consejera financiera en empresas privadas. En las últimas dos décadas desempeñó los cargos oficiales de administradora de Servicios Humanos y más adelante como administradora de Servicios Administrativos para el condado de Los Ángeles, California donde reside.
En el presente es editora y traductora independiente, además de colaboradora en Pinar Publisher.
Escribe poesía desde niña y su prosa es nueva. Aunque sus poesías y relatos han aparecido en varios sitios literarios. Eliza es su primera novela publicada, precedida por el libro de poesía En blanco y negro.